Mi muy queridísimo Toni Albà,
Leo en la prensa, no sin cierto estupor, que vas "recomendando" por ahí qué se debe y no se debe ver en el teatro en Cataluña. Como el mejor crítico de teatro, sí, pero en este caso, más como don Vito Corleone, porque... ¿qué pasa si algún catalán, cualquiera, incluso independentista, decide ir a ver Juicio a una zorra, de Kamikaze, con Carmen Machi? Es lo que te ha faltado por decir: "Que los catalanes no vayan a ver a Carmen Machi o..." Estos puntos suspensivos los rellenas tú, pero considero que, ya que has sido tan valiente como para proponer algo así, propongas también la segunda parte. He visto muchas veces El padrino, y yo muy mafiosa no soy, pero me sé un poco las fórmulas, y hay que decir algo que suene así como inocuo, pero sea la leche de efectivo. Mira, te pongo ejemplos: "o te haré una oferta que no podrás rechazar" (sí, este es el obvio, pero hay más) "o don Vito se enfadará, y no querrás enfadar a don Vito" "o dormirás con los peces" No sé, una segunda parte, un algo así, impactante...
Te digo esto porque creo que tu discurso es un poquito flojo: con la que está cayendo en este país, en el mío, que por ahora incluye Cataluña, más adelante vete tú a saber, y más concretamente en el teatro, si vas a proponer algo así, es mejor hacerlo completo: podrías proponer pintar un símbolo en rojo en la puerta de todos los teatros en los que actúe gente con la que no compartes ideología política... O incluso podrías colocar a estos actores con los que no estás de acuerdo, un brazalete con ese mismo símbolo, para que todos supieran quiénes son, y no se relacionasen con ellos... no sé, son ideas que se me ocurren así, al vuelo, pero aquí las dejo, por si te apetece utilizarlas.
Fíjate: la gente que nos dedicamos a esto de una u otra manera, tenemos un público, y si mi público estuviera sólo en San Serenín del Monte, pongamos por caso, pues realmente pensaría que tengo un problema... pero eso es lo que yo pienso, ¡ojo! que a lo mejor tú prefieres trabajar sólo para el público que tú escojas, porque me pregunto yo: si hubiera entre el público alguien que no piensa como tú, también tendrías que repudiarlo y echarlo del teatro, ¿no? ¿O en ese caso les permites, ¡oh, simples mortales! asistir a tan magno acontecimiento como la muestra de tu arte sin par?
Querido Toni, ya más o menos en serio: creo que vives en un mundo paralelo. Has intentado recular, pero ya no cuela. Lo único que me consuela es que el pueblo catalán es inteligente, y sabe distinguir entre lo que firma una persona, a título personal, y ejerciendo su libertad de expresión (¿sabes lo que es eso, querido?) y su trabajo como actor, cantante o director. No, hijo, ninguno de los que han firmado son tontitos, nadie les ha engañado, nadie les ha obligado. Simplemente, piensan distinto a ti. Ya sé que eso, en tu mundo, es inconcebible, pero en el mundo del resto de los mortales, es una cosa habitual, incluso lógica, fíjate.
Toni, has metido la pata, y lo sabes. Hasta el corvejón, que dirían por ahí. Porque ahora, en el resto del territorio que acoge el país al que dice tu DNI que perteneces, eres tú el que a lo mejor tiene un problema. Porque chico, Carmen Machi es tremenda. Juicio a una zorra es soberbia. Y Kamikaze son muy grandes. No sé si de ti se puede decir lo mismo, ojalá sí, pero por ahora, me va a costar mucho, pero mucho, comprobarlo.
Parece que nuestros problemas, los de nuestra profesión, son diferentes a que nos hayan dado un palo mortal subiendo el IVA del ocho al veintiuno por ciento, o que soportemos uno de los mayores paros de España, o que tengamos que ingeniárnoslas para conseguir llegar a fin de mes, o que tengamos que pelear con molinos de viento para llevar al público al teatro... Parece que nuestro problema es si pertenecemos a un territorio o a otro. Eso parece que es lo que ocurre en tu mundo paralelo, sí. Pues felicidades. Si son esos todos tus problemas, me alegro muchísimo por ti. El resto de los mortales, de los profesionales, estamos luchando cada día por sobrevivir, así que si no te importa, déjanos en paz. Y cuando vayas a decir una tontería de este calibre, piensa, respira, y luego trágatela, porque lo mismo nos ofendes a unos cuantos, catalanes o no. Yo sólo te lo digo para que le des una vuelta, no seré yo la que intente convencerte de nada...
Buenos días
http://cultura.elpais.com/cultura/2012/12/04/actualidad/1354631718_618400.html
Segunda época del blog sin tema y sin sentido... un hablar por no callar, vamos.
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5.12.12
29.11.12
De fútbol y demás cosas absurdas...
Hoy me pide el cuerpo hablar de fútbol... Y como me lo pide, pues yo lo hago.... Bueno, exactamente de fútbol tampoco, que no es el tema. Más bien de cosas que rodean al fútbol, que suelen ser la mar de divertidas, tanto o más que las cosas que rodean a la farándula, que también tiene lo suyo...
Que conste que yo no soy quién para juzgar al periodismo deportivo de este bendito país, ¡válgame!, que yo respeto mucho a los periodistas, una de mis vocaciones frustradas, pero sí observo diferencias entre unos y otros: unos son los que buscan información y la cuentan (algo que debería ser habitual, ¿no?) y otros que simplemente se dedican a "pensar". Y tampoco me obligaréis a decir que pensar es malo, que es un ejercicio sano para algunas personas, pero para ejercerlo profesionalmente, pues ya están los filósofos...
A ver, queridos "pensadores": un periodista no debe "pensar", creo, sino que debe "informar" y quizá opinar sobre esa información. Sobre esa, no sobre otra. ¿Estamos? No, no, que no me pongo borde, pero a veces sí es verdad que un poquito se me acaba la paciencia... Entre unos y otros, entre los que están en un bando y en otro, entre los que dicen que sí y los que dicen que no, generáis un estado de despiste tan grande, que una no sabe por dónde tirar... Y claro, si añadimos a eso cantidad de seres exaltados y sin vida más allá de un campo de fútbol, o sin más posibilidades de desahogo que el insulto permanente desde un abono, pues encontramos el caldo de cultivo perfecto para generar situaciones bastante indeseables...
Ahora son los aplausos y los silbidos (y no pitos, que a mi me suena fatal) Y venga horas y horas de radio, y de tele, y ríos de tinta de todos los colores, con una estupidez tan grande como si han aplaudido veinticinco o han silbado treinta y dos... Que yo entiendo que la cosa está muy mala, que en el periodismo, como en casi todo, estáis pasando por momentos muy jodidos... pero es que llega un momento en el que ya se hinchan las narices. ¿No os dais cuenta de que siempre hay cuarenta y cinco gilipollas dispuestos a convertir todas esas memeces en guerras absurdas? ¿Y que eso trae consecuencias?
El deporte es deporte, el fútbol es fútbol. Y a mi me encanta. Pero convertirlo en un patio de colegio de chavales que hacen bulling al de al lado quitándole el bocadillo y dándole un par de leches, me parece que va en contra de todo lo que pudiera significar. ¿Queréis dejaros de peleítas e informar? ¿Queréis dejar de sacar a pasear a Hítler o a Mussolini, que no tienen nada que ver con esto, y que además son deshechos de la humanidad incomparables con cualquier persona cercana al deporte? Y si tanto os molesta la actitud de un entrenador, o de un futbolista, ¿por qué no buscáis sus defectos deportivos, los exponéis, y opináis sobre ellos? O mejor: si lo que os molesta es su actitud, y no sus cualidades profesionales. ¿queréis pasar de ello, que me parece que no deberían pagaros para eso, y no darle más altavoces? ¡Coñe, que con la que está cayendo, importa bien poco lo que diga o cómo lo diga un señor que dirige un club de fútbol!
No sé, quizá esté equivocada, pero muchos de vosotros, aún sin que os deis cuenta, contribuís a que la mayoría de la gente no se entere de lo que está pasando de verdad en las calles. Que no os acuso, que cada palo aguante su vela y sepa de qué decide hacer su bandera de vida, pero sí os pido, si es que alguno me lee, que rebajéis un pelín el tono, que no hagáis de esto algo tan importante, y no contribuyáis a que lo que debe ser un deporte, algo divertido, se convierta en una constante guerra civil...
Pues ale, si a alguien le interesa, que se ponga a ello.
Buenos días.
Que conste que yo no soy quién para juzgar al periodismo deportivo de este bendito país, ¡válgame!, que yo respeto mucho a los periodistas, una de mis vocaciones frustradas, pero sí observo diferencias entre unos y otros: unos son los que buscan información y la cuentan (algo que debería ser habitual, ¿no?) y otros que simplemente se dedican a "pensar". Y tampoco me obligaréis a decir que pensar es malo, que es un ejercicio sano para algunas personas, pero para ejercerlo profesionalmente, pues ya están los filósofos...
A ver, queridos "pensadores": un periodista no debe "pensar", creo, sino que debe "informar" y quizá opinar sobre esa información. Sobre esa, no sobre otra. ¿Estamos? No, no, que no me pongo borde, pero a veces sí es verdad que un poquito se me acaba la paciencia... Entre unos y otros, entre los que están en un bando y en otro, entre los que dicen que sí y los que dicen que no, generáis un estado de despiste tan grande, que una no sabe por dónde tirar... Y claro, si añadimos a eso cantidad de seres exaltados y sin vida más allá de un campo de fútbol, o sin más posibilidades de desahogo que el insulto permanente desde un abono, pues encontramos el caldo de cultivo perfecto para generar situaciones bastante indeseables...
Ahora son los aplausos y los silbidos (y no pitos, que a mi me suena fatal) Y venga horas y horas de radio, y de tele, y ríos de tinta de todos los colores, con una estupidez tan grande como si han aplaudido veinticinco o han silbado treinta y dos... Que yo entiendo que la cosa está muy mala, que en el periodismo, como en casi todo, estáis pasando por momentos muy jodidos... pero es que llega un momento en el que ya se hinchan las narices. ¿No os dais cuenta de que siempre hay cuarenta y cinco gilipollas dispuestos a convertir todas esas memeces en guerras absurdas? ¿Y que eso trae consecuencias?
El deporte es deporte, el fútbol es fútbol. Y a mi me encanta. Pero convertirlo en un patio de colegio de chavales que hacen bulling al de al lado quitándole el bocadillo y dándole un par de leches, me parece que va en contra de todo lo que pudiera significar. ¿Queréis dejaros de peleítas e informar? ¿Queréis dejar de sacar a pasear a Hítler o a Mussolini, que no tienen nada que ver con esto, y que además son deshechos de la humanidad incomparables con cualquier persona cercana al deporte? Y si tanto os molesta la actitud de un entrenador, o de un futbolista, ¿por qué no buscáis sus defectos deportivos, los exponéis, y opináis sobre ellos? O mejor: si lo que os molesta es su actitud, y no sus cualidades profesionales. ¿queréis pasar de ello, que me parece que no deberían pagaros para eso, y no darle más altavoces? ¡Coñe, que con la que está cayendo, importa bien poco lo que diga o cómo lo diga un señor que dirige un club de fútbol!
No sé, quizá esté equivocada, pero muchos de vosotros, aún sin que os deis cuenta, contribuís a que la mayoría de la gente no se entere de lo que está pasando de verdad en las calles. Que no os acuso, que cada palo aguante su vela y sepa de qué decide hacer su bandera de vida, pero sí os pido, si es que alguno me lee, que rebajéis un pelín el tono, que no hagáis de esto algo tan importante, y no contribuyáis a que lo que debe ser un deporte, algo divertido, se convierta en una constante guerra civil...
Pues ale, si a alguien le interesa, que se ponga a ello.
Buenos días.
24.11.12
La ameba
"Ameba (o Amiba) es un protista unicelular del género Amoeba. Es un protozoo caracterizado por su forma cambiante, puesto que carece de pared celular, y por su movimiento ameboide a base de pseudópodos, que también usa para capturar alimentos a través del proceso llamado fagocitosis... "
Pero ¿por qué vamos a enredarnos en definiciones wikipédicas?... mejor dejarlo claro: Hola, soy una ameba. Sí, vivo en el mundo porque tiene que haber de todo, que diría mi sabia madre...
Soy uno de esos seres que viven observando la realidad sin tomar partido, al menos la realidad más directa... que si hay que tomar partido por Alonso o Vettel... ahí sí que me significo, ¡y mucho! ¡Faltaría más! por no utilizar ese tan manido discurso del fútbol, que ya aburre bastante...
Las amebas nos caracterizamos porque cuando alguien tiene un problema, preferimos mirar al gotelé de la pared (sí, tengo gotelé también, ¿qué pasa?) que opinar. Porque, así entre nosotros, significarse es la hostia de cansado: manifestarse, moverse, protestar... quita un montón de tiempo a las cosas que realmente importan, que son, por ejemplo, las cañitas con los amigos, o ver programas de tele la mar de interesantes, como La voz y otros... y ¡qué coño! que todos sabemos que no sirve absolutamente para nada: eso de que un día los franceses se unieron, salieron a la calle y acabaron con los tiranos, no se lo cree nadie. Eso es una historieta que se han inventado algunos para engañar... ¿Y lo de los rusos? Otra igual. ¿De qué me voy a creer yo que cuando el pueblo se une va a conseguir algo? Y es más: ¿qué es "el pueblo"?
Dicen que nos están quitando la sanidad, la educación, el derecho a la justicia... psé, ¿y a mi qué? Yo no me pongo nunca mala (soy unicelular, que no se os olvide) hace siglos que no estudio nada, y no pienso cometer ningún delito por ahora... ¿Servicios sociales? No los necesito, para eso gano mi dinero en mi trabajo, no como todos esos vagos que pretenden que yo les pague por estar en su casa tocándose las narices...
Voy a pasarme un fin de semana glorioso, de esos de deporte en la tele, aperitivito a medio día y siesta "de pijama y orinal" Eso es lo que importa. Y sí, voy a escribir una carta al Ayuntamiento pidiéndoles que, por favor, y si no tienen nada más importante que hacer, retiren a ese grupo de impresentables que rebuscan en el cubo de basura que hay enfrente de mi casa, que me revuelven el estómago. ¿Cómo pueden comer de lo que hay en la basura? ¡Cerdos! Es que luego dicen... de todo hay... Y a ver si ponen más flores en la rotonda de al lado, que se están pochando las que hay... ¿Veis? Lo que os decía, lo que de verdad, de verdad importa...
Un consejo: dejaos de tonterías, no vais a conseguir nada. Yo me quedo aquí. Si me veis mirando al gotelé, no os preocupéis, que es lo que hay que hacer. Deberíais hacer lo mismo.
Besitos a todos
Una de tantas amebas
Pero ¿por qué vamos a enredarnos en definiciones wikipédicas?... mejor dejarlo claro: Hola, soy una ameba. Sí, vivo en el mundo porque tiene que haber de todo, que diría mi sabia madre...
Soy uno de esos seres que viven observando la realidad sin tomar partido, al menos la realidad más directa... que si hay que tomar partido por Alonso o Vettel... ahí sí que me significo, ¡y mucho! ¡Faltaría más! por no utilizar ese tan manido discurso del fútbol, que ya aburre bastante...
Las amebas nos caracterizamos porque cuando alguien tiene un problema, preferimos mirar al gotelé de la pared (sí, tengo gotelé también, ¿qué pasa?) que opinar. Porque, así entre nosotros, significarse es la hostia de cansado: manifestarse, moverse, protestar... quita un montón de tiempo a las cosas que realmente importan, que son, por ejemplo, las cañitas con los amigos, o ver programas de tele la mar de interesantes, como La voz y otros... y ¡qué coño! que todos sabemos que no sirve absolutamente para nada: eso de que un día los franceses se unieron, salieron a la calle y acabaron con los tiranos, no se lo cree nadie. Eso es una historieta que se han inventado algunos para engañar... ¿Y lo de los rusos? Otra igual. ¿De qué me voy a creer yo que cuando el pueblo se une va a conseguir algo? Y es más: ¿qué es "el pueblo"?
Dicen que nos están quitando la sanidad, la educación, el derecho a la justicia... psé, ¿y a mi qué? Yo no me pongo nunca mala (soy unicelular, que no se os olvide) hace siglos que no estudio nada, y no pienso cometer ningún delito por ahora... ¿Servicios sociales? No los necesito, para eso gano mi dinero en mi trabajo, no como todos esos vagos que pretenden que yo les pague por estar en su casa tocándose las narices...
Voy a pasarme un fin de semana glorioso, de esos de deporte en la tele, aperitivito a medio día y siesta "de pijama y orinal" Eso es lo que importa. Y sí, voy a escribir una carta al Ayuntamiento pidiéndoles que, por favor, y si no tienen nada más importante que hacer, retiren a ese grupo de impresentables que rebuscan en el cubo de basura que hay enfrente de mi casa, que me revuelven el estómago. ¿Cómo pueden comer de lo que hay en la basura? ¡Cerdos! Es que luego dicen... de todo hay... Y a ver si ponen más flores en la rotonda de al lado, que se están pochando las que hay... ¿Veis? Lo que os decía, lo que de verdad, de verdad importa...
Un consejo: dejaos de tonterías, no vais a conseguir nada. Yo me quedo aquí. Si me veis mirando al gotelé, no os preocupéis, que es lo que hay que hacer. Deberíais hacer lo mismo.
Besitos a todos
Una de tantas amebas
14.2.07
La gripe
Claro, y dirás que este comentario es típico, o tópico en estas fechas. Pues sí, es cierto, pero cuando te llega, normalmente por la espalda, sin avisar la muy perra, pues qué quieres que te diga... que nunca te lo esperas. Y siempre viene tu madre con el típico comentario de madre en invierno: "si es que este año han dicho que la gripe es muy mala" Y sí, lleva razón, porque la gripe mala, pero la mala mala de verdad, es la que cada uno tiene en el momento que la tiene. Todo empieza con un ligerillo dolor de cabeza. Poco a poco, se va convirtiendo en un aplatanamiento mental y físico, después vienen los dolores de todo (incluso de músculos que ya no sabías que existían) y luego lo mejor (para mi gusto): la congestión, ese maravilloso estado en el que no ves porque tienes los ojos llenos de lágrimas, y llenas pañuelos y pañuelos y pañuelos (que yo alguna vez he tenido miedo por el Amazonas, no te digo más) y luego pasas directamente al rollo de papel higiénico, y te planteas si lo poco de materia gris que tienes va a quedar en algún momento impregnado en uno de esos trocillos de papel. ¿Asqueroso? Posiblemente, pero real como la vida misma. Sientes que no pasas del próximo telediario de Matías Prats, y que el mundo se ha confabulado contra tí porque todos hablan con voz normal, sin pinza en la nariz. Luego vas al médico y te dice eso de "no, si esto da igual lo que te tomes, te va a durar exactamente lo mismo..." y a eso añade mi doctor: "no te preocupes, la familia que tiene gripe unida, permanece unida" (si es que mi médico es un cachondo, algún día le dedicaré unas palabras, porque no tiene desperdicio) Todo te molesta: la tele, leer, estar sentada, estar de pie, estar tumbada, te molesta el aire que no eres capaz de respirar en toda su amplitud... Y claro, si encima tienes obligaciones de esas ineludibles que viven en casa contigo y no las puedes echar porque aún les quedan muchos años para la mayoría de edad... pues ya tienes el completo. Lo único que me consuela son las llamadas de ánimo que he recibido estos días, que yo ya pensaba que la gente (así, en general) se iba a olvidar de mí para siempre, y mira, parece que no, que todavía tienen interés en mi pobre persona (ahora pobre más que nunca, piltrafa diría yo) Hoy me he puesto a escribir, y creo que esto ya es un síntoma de estar mejor. Todavía no he podido reciclar noticias, ni dimes, ni diretes, ni buenafuentes que rechazan premios, ni policías que interrogan en Guantánamo, ni de Juanas en el hospital... poco a poco iré haciéndolo, aunque no aseguro que escriba nada sobre esto, porque cada día me convenzo más de que los calentones no llevan a ninguna parte... bueno, depende cuales, claro... y ya está, que me lio, me lio y ya no paro. Voy a ver si me tomo algo caliente con coñac, que dice mi abuela que es mano de santo en estos momentos, y si consigo echar a los virus estos aunque sea con una orden judicial. Tened cuidado ahí fuera, que nunca se sabe lo que se puede pillar. Ala, hasta pronto.
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